Juventudes en primera persona

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COLUMNA- Inaugurar un espacio editorial sobre juventudes parece un desafío como mínimo novedoso. Sobre todo sabiendo, que generalmente en los medios de comunicación, los contenidos que hablan de jóvenes no están hechos por jóvenes. Tan curioso como obvio, es que, quienes escriben sobre la “temática” hace rato que dejaron de serlo o cambiaron de perspectiva.

Hablan de jóvenes como si hablaran de lo más obsoleto, rancio, de la sociedad. Sólo son “sexo, drogas y rocanrol”. Los jóvenes “son pura joda” y nada se puede decir de ellos más que “son vagos y delincuentes”.  Aunque en este discurso, siempre se remarca una excepción: el caso de un joven que se quedó en su casa estudiando, o es un sacrificado deportista o un prodigioso artista, que (¡por suerte!) gracias a que no es como esa “manga de vagos”, tiene un futuro exitoso.

Busquemos entonces, de dónde vienen y dónde se producen estos discursos y qué consecuencias tienen en nuestra cotidianeidad. Es importante poner en discusión qué es ser joven en estos tiempos donde “ser viejo” parece algo muy lejano en el tiempo o el futuro menos deseable. A la vez que “ser joven” revota entre una linda nostalgia y un presente caótico.

Aquí vamos a hablar de jóvenes y hablaremos de las juventudes, que es la palabra que elegimos para nombrarnos como actores sociales y políticos.

 

¿Por qué hablamos de Juventudes?

Existen muchas categorías, pero esta siempre se remite de una u otra forma a su politicidad, al carácter político, de este grupo que para nada es meramente etario. Ya que discute contra este discurso adultocéntrico instalado, que enfatiza la meritocracia y el individualismo como claves para ser jóvenes de una sola y buena manera.

En Argentina, este concepto aparece nuevamente en la escena pública ligado al proceso vivido post 2001. Allí comienza nuevamente la discusión sobre la importancia de la política como herramienta de transformación social y se plantea como necesaria la acción colectiva sobre todo de los jóvenes.

“La Juventud” vuelve a escena con el “Sí a la política y a la acción colectiva” luego de la crisis y del “que se vayan todos”. Estos procesos no son casuales pero ¿se puede decir que tienen una causa?

Observamos, en las últimas dos décadas, grandes avances en los debates sobre la ampliación de derechos civiles, sociales y políticos de los jóvenes que nos afirman como sujetos de derecho y nos legitiman como ciudadanos comprometidos.

La creación del Consejo Federal de la Juventud (LN Nº 26.227), la gran polémica surgida con la discusión de la LEY DE CIUDADANIA ARGENTINA también conocida como “Ley de VOTO JOVEN” (Nº 26.774), la aparición de la “Ley de Centros de Estudiantes” (Nº 26.877) y las discusiones en las legislaturas provinciales, crearon un marco teórico-jurídico que demuestra la necesidad de profundizar los debates sobre los jóvenes y la importancia de generarlos. Incluso, donde aún no han ocurrido para posibilitar el acceso a nuevos derechos y garantías.

Así, seguiremos pensando desde estas ideas, discutiendo la inserción o no de las juventudes en los temas de actualidad, su centralidad o no en la agenda política, como también detallaremos experiencias de acciones y de participación juveniles en nuestro país, sobre todo en nuestra provincia.

 

Por, Sol Yornet Barbieri (conocé su perfil haciendo click acá)

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