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Maximiliano Kosteki y Darío Santillán no están solos

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Ayer se cumplieron 15 años de los asesinatos a estos militantes que luchaban por una Argentina mejor. Marina Losada, responsable provincial de la Juventud Peronista Evita, les dedicó estas palabras.

«Cuando cantamos consignas con sus nombres no los imaginamos lejanos, épicos, pero sí vemos a Maxi y a Darío en plena militancia como a cualquiera de nuestros pibes y pibas, que ponen el cuerpo cotidianamente en los barrios humildes de nuestra Patria.

Kosteki era un artista, probablemente parecido a esos pibes y pibas que hoy sueñan con la dignidad de los y las humildes desde la construcción de una murguita, un festival de rap contra la violencia de la yuta o un mural en el barrio que rece que #VivasNosQueremos.

Darío un pibe laburante, piquetero, que entendía que la revolución es un trabajo cotidiano, de hormiga, y que a ella la iban a hacer los hijos y las hijas de los piqueteros. Él no pudo saber que sentimos cerca esa victoria, que ahora nos pegamos un tropiezo pero que estamos poniéndonos de pie sin miedo.

Darío nos enseñó a no tener miedo. A él lo mató la decisión política de los que se creyeron dueños de la Argentina y dueños de las vidas de las y los pibitos que se nos cayeron de hambre por casi una década. No fue en una batalla como la de las películas. Fue en el medio de un plan de lucha nacional donde montones de compañeros y compañeras coparon las calles para frenar a los mismos de siempre, en su momento Duhalde, hoy Macri. Ahí unos canas asesinos, tristes peones de los neoliberales balearon a Maxi. Y Darío no fue indiferente, y se quedó bancándolo; porque la indiferencia es para los que no tienen alma, y a los piqueteros y las piqueteras les sobraba alma para bancar los trapos.

Me hubiese gustado que Maxi, Darío y todos los compañeros y compañeras que nos robó la represión y el ajuste neoliberal hubiesen podido conocer al Néstor que llegó en 2003 sin que lo esperemos. Seguramente ellos hoy estarían armando la CTEP, discutiendo cómo reconstruir una mayoría para derrotar a Macri, y pisando cada barrio, organizando cada patriada cotidiana.

Cuando sentimos que nos quebramos, que la etapa nos golpea, que nos dividen las contradicciones de la democracia liberal, que nos cansamos, que nos duele la Patria porque no es Libre, varios y varias pensamos en Maxi y Darío. Ahí levantamos la cabeza, y seguimos pateando para adelante. Gracias compañeros por no dejarnos solos, ustedes tampoco lo están».

Marina Losada, responsable de la Juventud Peronista Evita de la Provincia de Córdoba

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