En la misma, el Presidente mantuvo encuentros bilaterales con los principales líderes mundiales y representantes de organizaciones internacionales.
Este lunes por la tarde, el presidente Alberto Fernández concluyó con su participación en la Cumbre del G7, que reúne a las potencias mundiales en materia de economía más importantes del mundo.
Allí, en Alemania, el mandatario argentino expuso en ambas sesiones plenarias del foro político, y mantuvo encuentros bilaterales con los principales líderes mundiales y los representantes de organizaciones internacionales.
Durante su exposición, el jefe de Estado abogó por “la construcción de una nueva arquitectura financiera internacional que incluya a las periferias del mundo”, al tiempo que resaltó la “necesidad de impulsar el diálogo entre las partes involucradas” en la guerra de Ucrania para alcanzar “una paz duradera, resistente y sólida”.
En la segunda reunión plenaria del foro, el mandatario instó a los líderes del mundo a no “ver impávidos cómo la riqueza se concentra en pocas corporaciones mientras la pobreza se distribuye entre millones de personas”, al tiempo que precisó que “atender a los pueblos sometidos a la crueldad de las privaciones alimentarias es un imperativo ético. Alimentarse no es otra cosa que un derecho humano”.
En su mensaje, el Presidente explicó que “el último informe sobre perspectivas alimentarias elaborado por la FAO indica que el costo de la importación de alimentos aumentó debido al incremento de los precios sumado a una disparada en los costos del transporte y de los fertilizantes”, y reclamó: “Frente a esa situación, es necesario evitar las barreras proteccionistas y para arancelarias para la comercialización de alimentos”.
“En este contexto, los países centrales han podido continuar con sus importaciones a pesar del desquicio que se vive. Los países periféricos, en cambio, importamos menos porque se redujo nuestra capacidad de pago”, añadió.
Por otra parte, vale destacar que la agenda de Fernández incluyó reuniones bilaterales con la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen; el canciller federal de Alemania, Olaf Scholz; los primeros ministros de Reino Unido, Boris Johnson; e Italia, Mario Draghi; y el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel.


