Un abuelo de 82 años se recibió de abogado en la Universidad Nacional de Córdoba. Eduardo Etchepare es ciego y sordo pero nada fue impedimento. Ahora va por el doctorado.
Eduardo Etchepare comenzó la carrera de abogacía a los 77 años y hoy, a los 82 se recibió, dejando atrás cualquier impedimento y demostrando que nunca se está fuera del juego.
Pero sus aspiraciones no terminan aquí ya que irá por el doctorado. Eduardo fue docente y director de escuela, estudió tres años de medicina y dejó para poder costear los estudios de sus hijos.
Hoy, este abuelo ejemplar, vive en Mendiolaza, una pequeña localidad de las Sierras Chicas y padece de hipoacusia, hipertensión, asma y tiene un bypass, además. Luego de un tumor cerebral sufrido hace varios años, quedó ciego.
Nada de esto fue una traba para Eduardo y luego de cinco años y medio tiene su título de abogado y lo celebra junto a su familia, quien el día de su examen final le tiró huevo y harina.
“La verdad que no fue difícil, la hice en tiempo y forma. No es tanto el mérito por la edad sino por la dificultad física para poder rendir las materias”, dijo Eduardo en una entrevista con Día a Día. Y agregó: “Cuando me enteré de que la Universidad contaba con una Oficina de Inclusión Educativa y ayudaban con los textos grabados me entusiasmé y me anoté”


