Afiliados denuncian demoras, falta de atención y derivaciones a otras ciudades, en medio de un sistema cada vez más tensionado.
El PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados) atraviesa una fuerte crisis prestacional que ya se traduce en una reducción de servicios en clínicas privadas.
Según denuncias realizadas en Calamuchita, la situación no es aislada, sino que se replica en distintos puntos del país debido a problemas de cobertura y financiamiento.
A nivel nacional, el escenario muestra un deterioro sostenido: las prestaciones del PAMI registraron una caída cercana al 30% en términos reales, en un contexto de retrasos en pagos y deudas con prestadores.
Impacto directo en Calamuchita
En el departamento, el problema ya afecta a miles de afiliados. Según referentes locales, alrededor de 7.000 personas se ven perjudicadas por la reducción de servicios.
Entre las situaciones más críticas se destacan:
- Interrupción de la atención en centros de salud
- Demoras de varios meses para obtener turnos
- Dificultades en los traslados a otras localidades
El sistema local además sufrió el cierre reciente de una clínica en Marcos Juárez y la suspensión de prestaciones en un centro de Calamuchita desde marzo, lo que agravó aún más el panorama.
Hospitales saturados y atención limitada
Ante la falta de cobertura en el sector privado, el sistema público comenzó a absorber la demanda.
El Hospital Regional trabaja actualmente al límite de su capacidad, atendiendo únicamente urgencias de afiliados al PAMI, que luego deben ser derivados a ciudades como Alta Gracia o Río Tercero para continuar tratamientos.
Este fenómeno se repite a nivel país, donde la crisis del PAMI está generando una mayor presión sobre hospitales públicos y municipios.
Clínicas en crisis y riesgo de cierre
El problema de fondo está en el financiamiento. Clínicas privadas advierten que:
- Los pagos son tardíos o fragmentados
- Los aranceles están congelados desde hace años
- Los costos operativos siguen en aumento
Este desfasaje pone en riesgo la continuidad del sistema. En Córdoba, el sector ya advierte que muchas instituciones podrían cerrar si no hay cambios urgentes.
Además, la dependencia es alta: más del 70% de los pacientes de algunas clínicas son afiliados al PAMI, lo que agrava la vulnerabilidad del sistema.
Reclamos y acciones de los afiliados
Frente a la falta de respuestas, afiliados comenzaron a organizarse y avanzar con medidas concretas.
Entre ellas:
- Presentación de recursos administrativos individuales
- Reclamos por cobertura total de medicamentos
- Advertencias de posibles acciones judiciales
En algunos casos, estas gestiones ya lograron resultados favorables para garantizar prestaciones básicas.
Además, continúan las convocatorias semanales frente a las oficinas del PAMI para visibilizar la problemática.
Un conflicto sin solución inmediata
Pese a reuniones con autoridades locales del organismo, los afiliados aseguran que aún no hay respuestas concretas.
Mientras tanto, el sistema sigue en tensión: prestadores advierten sobre un posible colapso progresivo y los jubilados enfrentan cada vez más dificultades para acceder a la atención médica.
El conflicto ya no es una advertencia a futuro, sino una realidad que impacta de lleno en la salud de miles de personas.
Y a vos, ¿qué te parece el sistema de PAMI?, ¿Cómo ves la atención en Calamuchita? Dejanos tu comentario…



