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30 de abril de 2026

8 AÑOS JUNTO A VOS


El Gobierno Nacional confirmó la privatización de los hoteles de Embalse

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La decisión oficializa la desafectación de la Unidad Turística Embalse, uno de los emblemas del turismo social en Córdoba. Crece la preocupación por el impacto laboral, patrimonial y turístico en la región.

El Gobierno nacional confirmó su decisión de avanzar con la privatización de los hoteles de la Unidad Turística Embalse, en el Valle de Calamuchita, una medida que marca un punto de inflexión para uno de los complejos más emblemáticos del turismo social argentino.

La resolución oficial, publicada por la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), establece la desafectación de más de 2,3 millones de metros cuadrados del predio, incluyendo siete hoteles, más de 50 bungalows y diversas instalaciones históricas. Con esta medida, el complejo deja de estar bajo la órbita de la Secretaría de Turismo y Ambiente y de la Administración de Parques Nacionales, quedando a la espera de un nuevo destino.

La disposición abre formalmente la puerta a una futura venta, concesión o administración privada del lugar, en línea con la política de reducción del patrimonio estatal impulsada por el Gobierno nacional.

Ubicada en la localidad de Embalse, la Unidad Turística es uno de los símbolos históricos del turismo popular en el país. Fue construida entre 1946 y 1951 durante el gobierno de Juan Domingo Perón, bajo el impulso del entonces ministro de Obras Públicas Juan Pistarini, con el objetivo de garantizar el acceso al descanso y las vacaciones para trabajadores y familias de sectores populares.

Durante décadas, miles de argentinos pasaron por sus instalaciones, convirtiendo al complejo en un ícono del turismo social y en uno de los motores económicos de la región.

Sin embargo, en los últimos años el predio atravesó etapas de deterioro, cierres parciales y baja actividad, situación que el Gobierno utilizó como argumento para avanzar con la medida, al considerar que el inmueble se encontraba “sin destino” o “subutilizado”.

Pese al cambio de administración, el complejo mantiene una protección especial, ya que desde 2013 fue declarado Monumento Histórico Nacional, por lo que cualquier intervención deberá respetar estrictamente su valor patrimonial, arquitectónico y ambiental.

Esto implica que, aun en manos privadas, deberán preservarse las estructuras originales, el entorno forestal, senderos, espacios recreativos y edificios emblemáticos que forman parte de la identidad de Embalse y del Valle de Calamuchita.

La noticia generó preocupación en la comunidad local, especialmente por el impacto que la decisión podría tener en el empleo, la actividad turística y la preservación histórica del lugar. Diversos sectores vienen siguiendo con atención el proceso, ya que el complejo representa no solo una referencia turística, sino también una parte central de la memoria colectiva de la región.

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