El Gobierno nacional avanzó con nuevas desvinculaciones en el complejo estatal. Además, 30 empleados de planta permanente fueron pasados a disponibilidad.
Los complejos hoteleros estatales de la Unidad Turística Embalse y de la Unidad Turística Chapadmalal atravesaron este jueves un nuevo y duro golpe, luego de que se confirmara el despido de la totalidad de los empleados contratados y el pase a disponibilidad del personal de planta permanente.
La información fue confirmada por el secretario general de ATE Río Tercero y Zona, David Salto.
Según detallaron, en Embalse fueron despedidos 28 trabajadores contratados, mientras que otros 30 empleados de planta permanente quedaron en situación de disponibilidad. Esta figura implica que el Estado debe intentar reubicar a los trabajadores en otras áreas y, en caso de no lograrlo, los empleados pueden ser finalmente desvinculados.
La medida representa un nuevo avance en el proceso de reducción del turismo social impulsado por el Gobierno nacional durante la gestión del presidente Javier Milei, actividad que en los últimos años tuvo un funcionamiento prácticamente nulo.
Desde distintos sectores sindicales y vinculados al turismo manifestaron preocupación por el futuro de las históricas unidades turísticas estatales, consideradas durante décadas espacios emblemáticos para garantizar el acceso al turismo de familias trabajadoras y sectores populares.
Cabe recordar que la Unidad Turística de Embalse ya había sufrido una importante reducción de personal en noviembre de 2024, cuando se concretaron otros 20 despidos, en el marco de un proceso de ajuste y desmantelamiento progresivo del sistema de turismo social nacional.









