Su cuerpo fue encontrado este sábado en un descampado de la zona sudeste de la capital provincial. La principal hipótesis de la investigación apunta a un homicidio y el único detenido continúa bajo la lupa de la Justicia.
El peor desenlace se confirmó este sábado por la tarde. Los equipos de rastreo de la Policía de Córdoba hallaron el cuerpo sin vida de Agostina Vega, la adolescente de 14 años cuya desaparición había generado una intensa búsqueda y una profunda conmoción en toda la provincia.
El cadáver fue encontrado en un campo ubicado en las inmediaciones de barrio Ampliación Ferreyra, en el sudeste de la ciudad de Córdoba, una zona que desde hacía dos días se había convertido en el principal foco de los operativos de búsqueda.
En el lugar se encontraban desde las primeras horas de la jornada el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, el jefe de la Policía provincial, comisario general Marcelo Marín, además de fiscales, investigadores y otras autoridades que seguían de cerca el desarrollo de los rastrillajes.
La noticia fue confirmada por fuentes vinculadas a la investigación, que ahora concentra todos sus esfuerzos en esclarecer las circunstancias del hecho y determinar las responsabilidades penales correspondientes.
Las pruebas que llevaron al hallazgo
La localización del cuerpo se produjo a partir de una serie de evidencias que los investigadores lograron reunir durante los últimos días.
Una de las pruebas consideradas clave fueron las imágenes registradas por un domo policial. Las cámaras captaron al principal sospechoso de la causa, Barrelier, ingresando a la zona de Ampliación Ferreyra el lunes a las 11.45. Treinta minutos después, a las 12.15, las mismas cámaras registraron su salida del sector.
A esa evidencia se sumó el entrecruzamiento de datos de antenas de telefonía celular, que ubicaron al sospechoso en el mismo lugar y en el mismo horario, fortaleciendo la hipótesis que manejaban los investigadores.
Desde el inicio de la pesquisa, la posibilidad de que Agostina hubiera sido víctima de un homicidio comenzó a tomar fuerza. Esa línea investigativa se consolidó cuando otra cámara de seguridad —la misma que registró a la adolescente ingresando junto al sospechoso a una vivienda ubicada en calle Campillo al 888— captó posteriormente a Barrelier cargando en el baúl de un Ford Ka negro un tacho de 20 litros y varias bolsas negras de consorcio.
Esas imágenes fueron consideradas determinantes para orientar los rastrillajes hacia los descampados de la zona sudeste de la capital cordobesa, donde finalmente se produjo el hallazgo.
Dolor e indignación
La desaparición de Agostina había movilizado a familiares, vecinos y organizaciones sociales, que durante toda la semana realizaron marchas y reclamos para exigir avances en la investigación.
La noticia del hallazgo de su cuerpo pone fin a una búsqueda desesperada, pero abre una nueva etapa en la causa judicial, que ahora buscará reconstruir qué ocurrió con la adolescente y establecer las responsabilidades de quienes pudieran estar involucrados en el crimen.
Mientras continúan las pericias en el lugar y se aguardan los resultados de la autopsia, Córdoba vuelve a quedar atravesada por el dolor ante un caso que conmocionó a toda la sociedad y que, lamentablemente, tuvo el peor final posible.
Vale aclarar que se espera la información oficial, pero todas las fuentes periodísticas confirman el hecho en este momento.









