El Frente Cívico comenzó a marcar su posición dentro del armado opositor y busca garantizar un rol protagónico en la disputa por la Provincia y la ciudad de Córdoba de cara a 2027.
Mientras el calendario electoral todavía parece distante, la política cordobesa ya comenzó a moverse. El Frente Cívico decidió dar una señal clara hacia el interior de la alianza que construye junto a La Libertad Avanza: no está dispuesto a ocupar un lugar secundario en el nuevo esquema opositor.
Aunque públicamente sus principales dirigentes insisten en que aún no es tiempo de hablar de candidaturas, el mensaje político es evidente. El espacio que lidera Luis Juez pretende dejar establecido desde ahora que la construcción de la alianza deberá contemplar un reparto equilibrado del poder y que las decisiones futuras no podrán quedar exclusivamente en manos del espacio libertario.
La estrategia apunta a consolidar primero un frente competitivo que tenga como principal objetivo disputar el gobierno provincial después de casi tres décadas de administraciones peronistas. Sin embargo, detrás de ese discurso de prudencia comienza a aparecer otro planteo: el juecismo también quiere ser protagonista en la ciudad de Córdoba, un distrito que considera estratégico y donde cree que existe una oportunidad concreta para impulsar un cambio de gestión.
En ese contexto, el regreso de las recorridas territoriales de Luis Juez por las distintas seccionales de la Capital no parece una decisión casual. Forma parte de una planificación destinada a fortalecer la presencia del Frente Cívico en un escenario donde entiende que la oposición puede crecer si logra presentarse con una propuesta unificada.
Al mismo tiempo, el espacio comenzó a instalar otro concepto que será parte de su estrategia en los próximos meses: la renovación dirigencial. La incorporación de referentes jóvenes aparece como una apuesta para ampliar la oferta política y preparar una nueva generación que acompañe el proceso electoral que culminará en 2027.
La discusión por los nombres todavía no llegó, pero eso no significa que el debate no exista. Por el contrario, el Frente Cívico parece decidido a llegar a esa instancia con mayor fortaleza política y territorial, evitando quedar condicionado por el crecimiento que experimenta La Libertad Avanza en Córdoba.
El contexto también influye. El diálogo institucional que comenzaron a mostrar el Gobierno provincial y la administración de Javier Milei modifica parte del escenario político y obliga a los distintos sectores opositores a redefinir estrategias. En ese marco, el juecismo entiende que debe reforzar su identidad dentro de la alianza para no perder volumen político frente a sus nuevos socios.
Más allá de las declaraciones públicas que buscan bajar la ansiedad, el mensaje ya fue enviado. El Frente Cívico no sólo pretende formar parte del frente opositor, sino también discutir en igualdad de condiciones las candidaturas más importantes de la provincia.
La carrera hacia 2027 recién comienza, pero las primeras posiciones ya empiezan a definirse. Y el juecismo quiere dejar en claro que su ambición no se limita a acompañar un proyecto político: también aspira a liderarlo allí donde considere que tiene posibilidades de competir y ganar.








