Se trata de un edificio abandonado en Bv. San Juan de la capital provincial. El lugar estaba ocupado por 20 personas.
Un operativo de desalojo se llevó a cabo hoy en la ciudad de Córdoba, en el reconocido edificio llamado «La Mole», abandonado y ocupado por 20 personas sin hogar.
El despliegue comenzó durante la tarde del martes, luego de que se viralizaran imágenes de un menor jugando al borde del edificio, a unos ocho pisos de altura, lo que encendió las alarmas sobre el riesgo que representaba la permanencia de personas en el lugar.
Según informó la Policía de Córdoba, durante el procedimiento se identificó a 19 personas que estaban dentro del inmueble. Además, se secuestraron ocho perros, que fueron trasladados al predio de Sanidad Animal de la Municipalidad, en Bouwer, para recibir atención veterinaria.
Según la Justicia, “se corroboró que el lugar no se encuentra en condiciones de ser habitado por una grave falta de higiene y mantenimiento general, observándose acumulación de suciedad, residuos y condiciones de abandono”.
Además, “se verificó la inexistencia de instalaciones sanitarias en condiciones de uso, ni servicios básicos de saneamiento como tampoco instalaciones destinadas a la provisión de agua, lo que impide garantizar condiciones mínimas de salubridad, higiene y funcionamiento normal de un espacio habitable. Los técnicos concluyeron que el edificio no es habitable y representa un peligro para la integridad y salud de las personas que pudieran ocuparlo”.
Durante el operativo también se activó el protocolo de salud mental para tres mujeres de 44, 45 y 71 años, mientras que otras personas desalojadas recibieron asistencia de la Secretaría de Desarrollo Social municipal por su situación de vulnerabilidad.
En la mañana del miércoles, alrededor de las 10:15, algunos de los ocupantes intentaron cortar media calzada de Bv. San Juan y realizar un piquete, incluso con la intención de quemar neumáticos, aunque la Policía evitó que la protesta se concretara.
Luego de negociaciones, los desalojados comenzaron a ingresar de a dos al edificio para retirar sus pertenencias, entre ellos una mujer embarazada.
En medio del operativo llegó al lugar el ministro de Seguridad de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, quien explicó que la Justicia realizaba una inspección ocular para completar el procedimiento.
“La Justicia está haciendo una inspección ocular para sacar las pertenencias de los okupas. Esperamos la orden de la fiscal Blasco para desalojar a los que quedan. No podemos permitir que este lugar sea habitado por menores ni que sea un refugio para delincuentes”, afirmó.
El funcionario adelantó además que este mismo miércoles comenzará la construcción de un muro de material para impedir nuevos ingresos al edificio abandonado.








