La víctima tenía 86 años y llevaba varios días sin responder llamados. La vivienda presentaba signos de haber sido registrada.
La preocupación de una familiar terminó con un hallazgo estremecedor durante la mañana de este lunes. La mujer, de 86 años, fue encontrada muerta dentro de su casa en Rosario, luego de varios días sin dar señales de vida.
Todo comenzó cuando la sobrina, de 51 años, llegó hasta el domicilio después de intentar comunicarse con ella desde el jueves sin obtener respuesta. Como no pudo ingresar, llamó a un cerrajero. Antes de que pudiera abrir la puerta principal, efectivos del Comando Radioeléctrico advirtieron que uno de los accesos laterales estaba sin llave y entraron por ese sector.
El interior de la casa estaba completamente desordenado. Había distintos objetos desplazados y sectores que aparentaban haber sido revisados. Cerca de la cama, los policías encontraron a la anciana boca arriba, con sangre debajo de la cabeza y una bolsa de consorcio que le cubría el rostro. La fiscal Carla Ranciari investiga el caso como una muerte violenta y sospecha que pudo haberse producido durante un robo.
“Tenía varios golpes y había mucha sangre en la escena. Se revisó el cuerpo para saber la causa de la muerte. Hay evidencia de que fue una muerte violenta por cómo está la casa”, explicó la fiscal ante medios locales. También señaló que vecinos de la zona habían visto por última vez a la mujer entre el miércoles y el jueves.
Otro elemento que quedó bajo análisis es la situación de la vivienda. Una vecina contó que la mujer asesinada tenía previsto mudarse a Romang, donde vive su sobrina, y que había vendido o estaba por vender la propiedad. Según fuentes judiciales citadas por Infobae, la mujer había recibido 2.000 dólares como seña y utilizó ese dinero para reservar otra casa en esa localidad. Por eso, los investigadores no descartan que quienes ingresaron pudieran haber tenido información previa sobre la operación, aunque todavía buscan establecer qué objetos fueron robados.









