Lucas Sonzini, el abogado de Gerardo Gasparutti, único detenido e imputado por el presunto femicidio de la nodocente de la Universidad Nacional de Córdoba, puso en duda las pericias y desmintió conflictos de pareja
El abogado Lucas Sonzini, representante legal de Gerardo Luis Gasparutti, analizó el giro en la causa por la muerte de la nodocente e investigadora de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), María Lucila Pagani, y remarcó la falta del dispositivo móvil dentro de las pericias. Tras la detención e imputación de su cliente por homicidio calificado por el vínculo, la defensa desmintió disputas por la tenencia del hijo de la pareja y sostuvo que el incendio del vehículo se produjo en forma accidental.
Uno de los puntos centrales abordados por la defensa fue la incongruencia sobre el dispositivo que dio origen a la primera versión de lo acontecido en la ruta. Sobre este aspecto, el abogado Lucas Sonzini señaló la incertidumbre existente en la causa: «Aparecen distintos elementos en la causa, pero el celular de ella no aparece, es un misterio. Gasparutti supone que ella lo llevaba porque venía como acompañante con sus pertenencias personales, pero él venía manejando enfocado en la ruta».
Según el letrado, la pareja se dirigía a cenar para celebrar un aniversario al momento de desencadenarse la emergencia: «Iban transitando de noche, con frío, y de repente apareció fuego dentro del vehículo. Él intentó sofocarlo para ayudarla, lo que le provocó un despiste y el posterior choque contra la alcantarilla. No fue posible salvarla a tiempo ni para él ni para la gente que bajó a auxiliar en ese instante, en un hecho que duró segundos».
“Era una familia absolutamente normal, sin denuncias ni violencia”
Frente a las versiones que vinculan la detención con una reciente ruptura matrimonial o disputas por la custodia de su hijo menor, Sonzini rechazó de forma categórica tales trascendidos e insistió en que no existen pruebas que respalden un móvil pasional o conflictivo.
«Ellos eran una familia normal: marido, mujer, un hijo y una buena relación. No existe ningún antecedente de denuncias penales por violencia ni violencia familiar de ningún tipo. Quienes están más cerca y empujan pidiendo justicia, repiten constantemente que la relación entre Lucila y Gerardo era extraordinaria».
En la misma línea, descalificó las informaciones sobre supuestas discusiones o revisión de mensajes: «Todas las especulaciones sobre discusiones previas por la tenencia del hijo o hipotéticos chats en el celular son falsas e intrascendentes».









