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23 de octubre de 2026

9 AÑOS JUNTO A VOS


Identificaron los restos de nueve desaparecidos que estuvieron cautivos en La Perla

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El hallazgo se produjo en la Loma del Torito, en La Calera, durante excavaciones iniciadas en 2025. Una era de río Tercero.

El Juzgado Federal N.º 3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, confirmó este viernes la identificación de nueve personas desaparecidas durante la última dictadura cívico-militar, que permanecieron cautivas en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla.

Las identificaciones fueron posibles gracias al trabajo de campo iniciado en 2025 en la Guarnición Militar de La Calera, específicamente en el sector conocido como Loma del Torito. Allí se realizaron excavaciones que permitieron recuperar restos humanos y avanzar en las tareas de identificación a cargo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

Durante el anuncio, Vaca Narvaja destacó la importancia del trabajo conjunto y el acompañamiento de distintos sectores. “Quiero destacar el trabajo de todos los que nos ayudan. Ayer tuvimos la visita de muchos medios de prensa internacionales al predio de La Perla, y es allí cuando se vislumbra la importancia de todos estos trabajos”, expresó el magistrado.

El hallazgo representa un avance significativo en la búsqueda de verdad y justicia, así como en el esclarecimiento de los crímenes cometidos durante el terrorismo de Estado. Detrás de cada identificación hay una historia personal, una familia que buscó durante décadas y una vida atravesada por la violencia y la desaparición forzada.

Quiénes son las nueve personas identificadas

Las víctimas identificadas son Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, Néstor Albino Acosta Ludueña, Claudio Norberto Nardini Lambir, Cecilia Alicia Pessina Libro de Ávila, Mercedes del Valle Ramírez Agüero, Mónica Protti Tamintti de Guillén, Pascual Delfín Ludueña Leyva, Juan Carlos Soulier Guillén y María Luisa Salto Segovia.

Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau

Nació el 30 de julio de 1953 en la Ciudad de Buenos Aires. Estudiaba Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), trabajaba en la planta de IKA-Renault, en barrio Santa Isabel, y militaba en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT).

Fue secuestrado el 5 de mayo de 1976 en su vivienda de barrio Alberdi, en la ciudad de Córdoba, junto con su compañera, Susana Noemí Huarte, quien cursaba un embarazo de dos meses. Ambos permanecen desaparecidos y el hijo o hija que esperaban, cuyo nacimiento se estimaba para noviembre o diciembre de ese año, aún no conoce su verdadera identidad.

Tenía 22 años al momento de su secuestro.

Néstor Albino Acosta Ludueña

Nació el 11 de diciembre de 1955 en la ciudad de Córdoba. Era el mayor de cuatro hermanos y había comenzado a trabajar en el Ferrocarril Bartolomé Mitre, donde desarrolló actividad gremial y se convirtió en referente de una lista opositora a la conducción de la Unión Ferroviaria.

Fue secuestrado durante la madrugada del 16 de junio de 1976 de su casa de barrio Talleres Sud, en presencia de su madre y sus hermanos. Tenía 20 años.

Su familia lo recordó durante décadas. Su hermana Nora destacó su compromiso con la justicia y la igualdad, y contó que su madre lo esperó hasta el final de su vida sin dejar de buscarlo.

Claudio Norberto Nardini Lambir

Nació el 28 de diciembre de 1941 en la Ciudad de Buenos Aires. Trabajaba en la empresa SanCor y tenía participación gremial.

Conocido como “Nazi” por sus compañeros, fue secuestrado el 23 de abril de 1976 de su vivienda, ubicada en el camino a Monte Cristo, en presencia de su madre, su hermano y su cuñada.

Permaneció cautivo en La Perla. Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en la sentencia de la megacausa La Perla-La Ribera-D2, dictada el 25 de agosto de 2016. Tenía 34 años.

Cecilia Alicia Pessina Libro de Ávila

Nació el 22 de octubre de 1948 en Río Tercero, Córdoba. Se recibió de perito mercantil y profesora de piano, y posteriormente se graduó como psicóloga en la Universidad Nacional de Córdoba.

Militaba en la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO). Estuvo casada con Benjamín Ávila Alfaro, con quien tuvo una hija, Carolina.

Fue secuestrada el 14 de agosto de 1976 en su domicilio de barrio Alto Alberdi, en la ciudad de Córdoba, en presencia de su hija, que tenía tres años y medio. La noche anterior, su esposo había sido asesinado.

Su historia quedó registrada en un álbum colectivo dedicado a estudiantes, docentes y graduados desaparecidos y asesinados de la Facultad de Psicología de la UNC. Tenía 27 años.

Mercedes del Valle Ramírez Agüero

Nació el 9 de marzo de 1954 en la ciudad de Córdoba. Cursaba cuarto año del secundario en el Colegio Juan Larrea y trabajaba en un negocio de lanas. También participaba de la militancia estudiantil.

Fue secuestrada el 3 de julio de 1976 y permaneció cautiva en La Perla. Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en la megacausa La Perla-La Ribera-D2, en 2016.

Tenía 22 años.

Mónica Protti Tamintti de Guillén

Nació el 1 de agosto de 1952 en Río Cuarto, Córdoba. Se recibió de maestra normal en la Escuela Normal Justo José de Urquiza y luego estudió Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba.

Militaba en el Partido Comunista (PC). Fue secuestrada el 21 de septiembre de 1976 en su casa de barrio Villa Belgrano, en la ciudad de Córdoba, junto con su compañero, Enrique Daniel Guillén, y en presencia de otros integrantes de su familia.

Permaneció cautiva en La Perla. Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en la megacausa La Perla-La Ribera-D2, en 2016.

Pascual Delfín Ludueña Leyva

Nació el 29 de septiembre de 1946 en Comechingones, provincia de Córdoba. Trabajaba en FIAT Concord y tenía participación gremial como delegado sindical. También era simpatizante y socio del Club Atlético Belgrano.

Fue secuestrado durante la mañana del 24 de marzo de 1976, en su casa de barrio Patricios, en la ciudad de Córdoba.

Su familia, especialmente sus hermanos Olga y Raúl, lo buscó incansablemente. En marzo de 2022, en el marco de la campaña “Nos sigue faltando saber”, los Espacios de Memoria y el Club Belgrano realizaron un mural en su homenaje para mantener viva su historia y visibilizar la búsqueda de las personas desaparecidas durante la dictadura.

Tenía 29 años.

Juan Carlos Soulier Guillén

Nació el 1 de noviembre de 1952 en La Rioja. Se radicó junto con su familia en Córdoba durante su infancia y cursó sus estudios en el colegio Salesiano Pío X. Trabajaba como electricista en la empresa familiar y estaba próximo a finalizar la carrera de Ingeniería en Construcciones en la Universidad Tecnológica Nacional.

Participaba del centro de estudiantes y militaba en los Comandos Populares de Liberación (CPL), organización que se fusionó con las Fuerzas Armadas de Liberación 22 (FAL 22).

Fue secuestrado la noche del 15 de agosto de 1976 de su vivienda de barrio Villa Páez, junto con su esposa, Adriana María Díaz Ríos, y su hijo de cinco meses. El niño fue recuperado posteriormente por su familia.

Juan Carlos permaneció cautivo en el Departamento de Informaciones de la Policía de Córdoba (D2) y luego fue trasladado a La Perla. Algunos de los responsables de su secuestro y desaparición fueron condenados en febrero de 2021, en la causa Diedrichs-Herrera.

Tenía 23 años.

María Luisa Salto Segovia

Nació el 8 de diciembre de 1955 en Cipolletti, provincia de Río Negro. Cursaba el tercer año de Medicina en la Universidad Nacional de Córdoba y militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP), vinculada a Montoneros.

Fue secuestrada el 28 de julio de 1976 en la vía pública, en la ciudad de Córdoba, y permaneció cautiva en La Perla.

Los responsables de su secuestro y desaparición fueron juzgados en la sentencia de la megacausa La Perla-La Ribera-D2, dictada el 25 de agosto de 2016.

Tenía 20 años.

Un avance en la búsqueda de verdad y justicia

La identificación de estas nueve personas permite restituir sus nombres e historias y representa un paso fundamental para sus familias, que durante décadas sostuvieron la búsqueda de sus seres queridos.

Las excavaciones en la Loma del Torito forman parte de las tareas destinadas a localizar e identificar a las víctimas del terrorismo de Estado en uno de los principales centros clandestinos de detención que funcionaron en Córdoba durante la última dictadura.

A casi cinco décadas de aquellos crímenes, cada identificación contribuye a reconstruir la memoria colectiva y a esclarecer el destino de quienes fueron secuestrados y desaparecidos.

La búsqueda continúa, con el trabajo de los organismos especializados, la Justicia y los familiares, para conocer la verdad sobre las víctimas y avanzar en la restitución de sus identidades.

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