síguenos en las redes:

facebookfacebookInstagramfacebook
31 de agosto de 2026

9 AÑOS JUNTO A VOS


Las amenazas que enfrentan las cuencas hídricas de Calamuchita

|

Crecimiento, cambio climático e incendios ponen bajo presión a las cuencas de Calamuchita.

Daniel Ulla, presidente de la Fundación Monterita del Quillinzo, ingeniero agrónomo y especialista en Gestión de Cuencas Hídricas, analizó la situación de las cuencas serranas y advirtió sobre los distintos desafíos ambientales que enfrenta la región de Calamuchita.

La organización nació a fines de 2020 en Villa Cañada del Sauce y desde entonces trabaja en el cuidado del agua, los ríos y los paisajes que forman parte de la cuenca del río Quillinzo, un territorio que Ulla definió como poco conocido, aunque de gran importancia estratégica.

El objetivo principal del trabajo es generar información que permita conocer con mayor precisión el estado de los recursos naturales y construir una fuente de datos que pueda servir también a las futuras generaciones.

El monitoreo del río Quillinzo

Uno de los principales ejes de trabajo de la Fundación Monterita del Quillinzo es el seguimiento de la calidad del agua del río, una tarea que vienen desarrollando desde hace cinco años mediante campañas de monitoreo realizadas durante diferentes momentos del año.

Las muestras se toman dos veces al año, una durante el invierno y otra durante el verano, con el objetivo de conocer las variaciones que pueden producirse en la calidad del agua y evaluar si las actividades humanas generan algún tipo de impacto sobre el río.

Los estudios incluyen análisis físicos, químicos y microbiológicos, además de un seguimiento de la fauna acuática, mientras que parte de estas tareas se realiza en conjunto con la Universidad Nacional de Río Cuarto.

Un panorama positivo, con aspectos para seguir de cerca

Ulla explicó que, a partir de los monitoreos realizados, se han detectado algunos indicadores que requieren una observación permanente, entre ellos los niveles fluctuantes de arsénico y nitratos, que podrían convertirse en señales de alerta dependiendo de su evolución.

Sin embargo, destacó que actualmente el panorama general sobre la salud del agua es bueno y que los resultados obtenidos hasta el momento permiten tener una mirada positiva sobre el estado del río Quillinzo.

De todos modos, consideró fundamental sostener estos estudios a lo largo del tiempo para poder comprender cómo evolucionan los diferentes indicadores y anticipar posibles problemas ambientales en el futuro.

Las principales amenazas sobre las cuencas

Entre las principales problemáticas que enfrentan las cuencas de Calamuchita, Ulla mencionó el crecimiento inmobiliario, que en los últimos años ha generado una mayor presión sobre los ambientes naturales y los recursos disponibles en distintas zonas serranas.

También señaló el crecimiento de la actividad ganadera y la alta carga ganadera existente en algunos sectores, factores que pueden tener consecuencias sobre los ecosistemas y la calidad de los recursos hídricos.

A estas situaciones se suman los efectos del cambio climático y los incendios forestales, que representan una amenaza para las cuencas y pueden generar importantes transformaciones en los ambientes serranos.

Además, advirtió sobre la presencia y expansión de especies exóticas invasoras, otro de los factores que modifica el equilibrio natural de los ecosistemas.

Según explicó, la intervención humana ha tenido un impacto cada vez mayor sobre estos territorios durante las últimas décadas.

La vulnerabilidad hídrica y el futuro de Calamuchita

El especialista también puso el foco en la vulnerabilidad hídrica, una problemática que, según consideró, debe ser tenida en cuenta dentro de la planificación futura de la región.

La disponibilidad y calidad del agua no solo son fundamentales para las comunidades que habitan el territorio, sino también para el desarrollo económico y turístico de Calamuchita, una región que tiene en la naturaleza, los ríos y los paisajes serranos algunos de sus principales atractivos.

Por ese motivo, Ulla remarcó la necesidad de proteger los recursos naturales y de comprender que su conservación también está directamente relacionada con el futuro turístico y productivo del valle.

La necesidad de políticas a largo plazo

Finalmente, Ulla consideró que, si bien existe diálogo con los diferentes sectores políticos, todavía es necesario avanzar en políticas regenerativas y estrategias sostenidas en el tiempo para garantizar una verdadera protección de los recursos hídricos.

El especialista señaló que uno de los principales problemas está relacionado con la falta de planificación a largo plazo, especialmente cuando se trata de cuestiones ambientales cuyos resultados y consecuencias pueden observarse después de muchos años.

En ese sentido, remarcó que la protección de las cuencas debe convertirse en una política permanente y acompañarse con información, investigación y un mayor nivel de conciencia social.

“No hay que alarmar a la gente, pero sí ponerla en conocimiento”, concluyó.

Compartime en:



Deja un comentario

Bolsa de empleos