La investigación de Facundo Suárez advierte sobre la reducción de las estadías y plantea el desafío de generar mayor impacto económico en la región.
Una investigación elaborada por Facundo Suárez, ex secretario de Turismo de Villa Rumipal y actual director de Guiar Soluciones Turísticas, reconstruyó la evolución del turismo en el Valle de Calamuchita entre 2006 y 2026 y detectó importantes cambios en el comportamiento de los visitantes.
El estudio analiza distintos indicadores vinculados con la actividad turística, entre ellos la cantidad de visitantes, la capacidad de alojamiento, la ocupación, las pernoctaciones, la estadía promedio y el gasto turístico.
Uno de los principales datos que surge del trabajo es el fuerte crecimiento de la cantidad de turistas. Según las estimaciones, Calamuchita pasó de recibir aproximadamente 2,06 millones de visitantes en 2006 a más de 4,92 millones en 2026, mientras que el máximo histórico de la serie se habría registrado en 2019, con unos 6,02 millones de turistas.
Sin embargo, el crecimiento del flujo turístico estuvo acompañado por una importante reducción en la duración de las estadías.
Mientras durante los primeros años del período analizado la permanencia promedio rondaba las cinco noches, hacia el tramo final de la serie se redujo a aproximadamente 2,4 noches.
El fenómeno refleja un cambio en el modelo turístico del valle, que pasó progresivamente de las vacaciones prolongadas a un esquema basado en escapadas cortas y viajes de fin de semana.
Otro de los aspectos analizados es el crecimiento de la oferta de alojamiento. La investigación estima que las plazas disponibles pasaron de unas 70.100 en 2006 a aproximadamente 120.000 en 2026.
Frente a este incremento, la ocupación proyectada para el cierre de la serie se ubica en torno al 27%. Para el estudio, estos datos podrían evidenciar un desacople entre el crecimiento de la oferta y la capacidad efectiva de absorción de la demanda.
El desafío de generar mayor valor
Uno de los principales planteos de Suárez es que la cantidad de turistas ya no debería ser el único indicador utilizado para medir el crecimiento de un destino.
La investigación sostiene que el verdadero desafío para Calamuchita consiste en lograr que quienes llegan permanezcan más tiempo y generen un mayor impacto económico en las localidades.
En este sentido, el estudio pone el foco en la duración de las estadías como uno de los factores determinantes para incrementar el valor generado por cada visitante.
El informe también analiza la evolución del gasto turístico. El gasto por estadía, que durante los primeros años de la serie alcanzó valores superiores a los 430-470 dólares, descendió hasta unos 181,4 dólares en 2019, tuvo un fuerte incremento extraordinario en 2023 y se proyecta nuevamente en torno a los 185,5 dólares para 2026.
Una nueva agenda para Calamuchita
A partir de este escenario, la investigación propone tres grandes líneas de trabajo: aumentar la permanencia efectiva de los visitantes, reconvertir y mejorar la oferta turística y fortalecer la toma de decisiones a partir de datos y series históricas.
El objetivo es avanzar desde una mirada centrada exclusivamente en la cantidad de arribos hacia una evaluación más amplia, que contemple las noches de alojamiento, el consumo, la generación de empleo, la actividad económica y la rentabilidad para el territorio.
El estudio también plantea la necesidad de una mayor coordinación entre municipios, comunas, sector privado y Gobierno provincial, utilizando información turística común para planificar políticas de desarrollo a largo plazo.
La investigación sobre la evolución turística y económica de Calamuchita abre así un debate sobre el próximo modelo de desarrollo del valle: no solamente atraer más visitantes, sino conseguir que permanezcan más tiempo, diversificar las experiencias y lograr que el turismo genere mayor valor económico durante todo el año.









